jueves, 30 de julio de 2015

¿Qué le contestarías a alguien que te dice ‘QUE VUELVAN LOS MILITARES’?

Desde la materia Sociología de primer año, a cargo de la docente Mónica Puertas, se trabajó sobre aspectos económicos, políticos y sociales que atravesaron la historia argentina reciente. Las implicancias que este proceso tuvo en el imaginario social, muchas veces se ven naturalizadas en frases hechas que merecen cierto abordaje crítico y reflexión colectiva. Es así como los estudiantes de FinEs 2 Vicente López -sede Alborada- respondieron, a partir de todos los conceptos recorridos (neoliberalismo, estado, dictadura, empleo e industria), a la consigna “¿Qué le contestarías a alguien que te dice ‘tendrían que volver los militares’?  En tanto la materia apunta a generar una mirada crítica sobre la realidad, se extrajeron de las respuestas estas reflexiones:

“La democracia es algo que le costó muchos muertos a este país, hay que cuidarla, hay que respetar la decisión del pueblo, esté o no de acuerdo con el resultado. La forma de lograr cambios es a través de la política.” (Zulma Ibáñez)

“Hay gente que piensa que aunque antes había seguridad en la calle de salir y no había delincuencia ¿cuál sería la diferencia con que te vayan a buscar a tu casa y te secuestren con toda tu familia?
Tendríamos un gobierno neoliberal, nuestra industria sería tirada abajo, dejarían entrar importaciones de otros países, como la propaganda que hicieron en la dictadura sobre sillas diciendo “ahora pueden elegir lo que quieran”. Yo creo que elegir no, porque elegir es elegir lo que querés decir, lo que querés hacer y no como en ese momento que por pensar diferente de ellos hicieron desaparecer a 30.000 personas, que torturaron y mataron. Eso es lo que yo le diría, me expresaría así: que no vuelva la dictadura NUNCA MÁS, como dicen nuestros padres y abuelos.”  (Florencia Mena)


“Si vuelven los militares no vas a tener libertad, no vas a tener derechos, no vas a poder progresar (…)Además tenés familiares, amigos, vecinos que les puede ir mucho peor por no estar de acuerdo con ellos ya que los militares hacen desaparecer a los militantes o gente que quiera hacer valer sus derechos. Ellos se creían dueños de todo, si a ellos se les ocurría agarraban a alguno y podrías ser vos,  y los torturaban a muchos sin dejarte hablar ni explicar nada. Ellos decidían dejarte vivir o no, corrías riesgo día y noche  (…)”  (Martín Cohene)

“En la dictadura no solamente hubo 30.000 desaparecidos sino también estuvo implementado el neoliberalismo, que afectó a mucha gente, sobre todo a los pobres ya que la industria bajó por la importación del exterior, porque los militares hacían creer a la gente que lo nacional era malo y así bajó el empleo, ya que tampoco dejaban que el estado intervenga. Todos piensan que los militares traían el orden pero hicieron tanto mal. El neoliberalismo el día de hoy se pudo cambiar gracias a la democracia y así la industria pudo subir y así hay más cosas nacionales y empleo; por eso para mí no tendrían que volver los militares. Y el estado tendría que intervenir mucho más. Esa es mi respuesta.” (Elizabeth Pres)

“Yo respeto tu pensamiento, pero yo no pienso lo mismo. En el tiempo de la dictadura los militares decidían por las personas y se apropiaban de la vida y de las decisiones de los demás.
Además, por culpa de los militares, hubo muchos desaparecidos y muchas familias sufriendo. Las personas no podían vivir tranquilas, pensando qué iba a pasar de ellos el día de mañana.
¿Acaso vos no tenés familia? ¿Te gustaría pasar por lo que pasaron estas personas? Yo creo que no. Por eso mismo tendrías que ser menos egoísta y pensar en todas esas personas que sufren por familiares desaparecidos.” (Antonella Disalvatore)

“¿Quieren volver a vivir en un país donde habría hijos, abuelos, hermanos, tíos o padres desaparecidos? ¿Un país donde gobiernen los policías? ¿Dónde  habría cárceles clandestinas, racias, esclavitud y no se pueda ser militante y luchar por tu libertad porque ellos nos quieren manejar la vida? No somos un país rico, pero somos un país libre y se puede vivir una vida normalmente gracias a muchos cambios que hubo en este país. Se puede vivir sin miedo a los políticos ni a los represores ni a los medios que ocultaban toda esa verdad que después de tanto tiempo salió a la luz. Gracias a las abuelas y madres de Plaza de Mayo que día a día luchaban contra estos extremistas y asesinos y por eso le diría que no a los militares.”  (Javier Villasante)



martes, 28 de julio de 2015

El "Otro" desde la literatura

Lxs estudiantes de 3er año de Fines 2, sede Las Hormiguitas Vicente López, reflexionaron acerca del "Otro" en la materia “Lengua y Literatura” a cargo de Laura Fuhrmann a partir de la lectura de tres textos, dos cuentos de autores latinoamericanos  “El cautivo” de Jorge L. Borges y “El eclipse” de A. Monterroso y una entrevista a una anciana mapuche.  La actividad consistió en que cada uno escribiera una reflexión personal relacionando los textos leídos y tomando como base la siguiente idea: 

“El otro es alguien que no conocemos y, por lo tanto, se nos aparece como una amenaza simplemente porque no pertenece a nuestro barrio, comunidad, país, etc.  El solo hecho de ser distinto no lo constituye, necesariamente, en nuestro enemigo; sin embargo, le tememos, a veces con razón y a veces, sin ella, y muy a menudo excluimos o somos excluidos, discriminamos o somos discriminados, por ese otro para quien también nosotros somos (el) otro”.

Como resultado del trabajo de lxs compañerxs, se ofrece a continuación una selección de frases extraídas de sus producciones: 

“ Para mí los otros son los racistas porque viven discriminando a las personas que son de color negro. Hoy en día a todo el mundo se le dice “negro” sin pensar, y eso es una costumbre que viene desde hace miles de años. En la época española cuando los conquistadores se llevaban cuanta riqueza pudieran, apropiándose de todo y trabajando lo menos posible, los negros hacían el trabajo que los españoles no hacían y los indígenas veían cómo destruían su cultura y a ellos mismos (...)Por ellos es que la discriminación continúa hoy en día, si es gordo, flaco, de baja estatura, etc, y se supone que todos somos iguales sin importar raza, color ni religión” (Noelia Barúa)

“ Para mí el otro es el yankee. Le temo por muchas razones: siempre está tratando de introducirse en mi país, en mi cultura, en mi tierra, en mi gobierno y nuestra economía, queriendo siempre destruir por medio de guerras, aparatos económicos, apretando a mi país (…) Y hoy ellos nos ven como el otro y no nos quieren, porque tenemos hoy una presidente que no se asusta y no se deja avasallar defendiendo lo nuestro con uñas y dientes”( Mirtha Nuñez) 

“Para mí el otro son las personas que viven fuera de la villa, porque todo el tiempo nos están discriminando tratándonos como “negros villeros, delincuentes y sin estudios”. Pero lo que no saben es que hay muchos laburantes adentro de la villa que se levantan temprano para ir a trabajar y así poder ganarse el pan de cada día y estudiar para superarse en la vida. Así llego a la conclusión de que hay muchos ignorantes y la mayor parte son los que viven fuera de la villa” (Rosana Benítez).

“ Descifrar al otro es una tarea difícil, casi imposible. Todo lo que diga del otro lo digo desde mi 'yo' (…). En el caso de los cuentos leídos, los colonizadores, en su función del 'yo', se imponían sobre el 'otro' usando la violencia, pero el límite del otro eran las ideas. Podrían asesinarlos, violentarlos, obligarlos... pero no podían cambiar sus ideas, ese era el límite del 'otro'. O sea el 'yo' trataba de imponerse sobre el 'otro' ” (Diego Vergara)

“ El otro somos nosotros mismos, el otro existe en nuestra vida como algo primordial (…) Él es el otro y yo soy el otro depende de qué lugar ocupo en ese momento y situación(...).
En mi caso, el otro es familiar político de quien es mi sangre. No es dueño de mis sentimientos por lo tanto no tiene derecho a decidir por una vida que no es la suya, por el simple hecho de no avalar su existencia. Y yo también soy el otro  porque su existencia es mi prolongación en la vida: 'mi nieta' ” (María Esther Castillo)

“ Por lo general las personas estamos acostumbradas a prejuzgar a alguien por su aspecto físico, lugar donde vive, religión, forma de pensar o sexualidad, sin mirarnos a nosotros mismos (...) tendríamos que aprender a respetar y aceptar al otro tal cual y como es y si es necesario ayudar a esa persona. En la vida nadie está exento de padecer alguna necesidad y debemos dar el ejemplo a nuestros hijos de no excluir ni discriminar a quienes nosotros consideremos distintos” (Elisabet Famoso) 
“Para ciertos puntos de vista 'el otro' es esa persona que se presenta distinta, de distinta cultura, pensamiento, conocimiento, sentir, etc. Cuando en realidad 'el otro' somos todos; yo soy 'el otro' ante ellos y ellos ante mí. Sin embargo no nos damos cuenta de que ellos podrían necesitar de mí al igual que yo de ellos” (Rocío Saucedo)

“ El otro, para mí, es mi jefe: puede hacer y deshacer lo que quiera refiriéndose a mi puesto de trabajo, a mi sueldo, etc (…). Él me ve como alguien inferior en el sentido económico-social. Y desde su punto de vista puedo ser yo 'la otra', puedo ser una persona en la que él invierta tiempo equivocadamente o no(...). Lo que piense yo también lo piensa el otro de mí. A veces la mayoría juzga sin conocer al otro” (Camila González)

domingo, 26 de julio de 2015

Pitu y los pibes en Movimiento

La siguiente entrevista a Emilio Pres aborda el trabajo de las organizaciones sociales y la presencia del estado en la comunidad desde la experiencia de una escuela de Boxeo en el barrio Las Flores. La misma se realizó en el marco de la materia Comunicación y Medios por lxs estudiantes Brenda Garzón, Marcela Vargas, Javier Elizaul y Yésica Valdés, en la comisión 03 de la sede Hormiguitas de Fines 2 Vicente López, a cargo de la docente Javiera Astorga.

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PITU Y LOS PIBES EN MOVIMIENTO

Emilio “Pitu” Pres vive en el barrio Las Flores de Vicente López hace 10 años. Está casado y tiene cuatro hijos. Se define como un “apasionado del deporte” y “soldado del movimiento Evita”.  Motivado por su historia de vida abrió una escuela de boxeo en el barrio para  ayudar a jóvenes y niños a salir de la calle y las adicciones.  Este año se sumó el Sedronar para financiar y profundizar el proyecto.  Pitu cuenta que en su juventud no había políticas públicas en este sentido y destaca la importancia de un Estado Nacional presente que acompañe estas iniciativas.

PASIÓN POR LA INCLUSIÓN Y EL DEPORTE

¿Cuándo comenzaste a trabajar con la comunidad del barrio Las Flores?
Acá en el barrio hace un año y medio, dos. Cuando empecé a ver que el barrio lo necesitaba. Antes había mucho puntero y no me quería meter. Hasta que después dije: Yo vivo acá tengo que empezar a hacer las cosas de cero y me empecé a mandar solo hasta el día de hoy.
 ¿Cuál era tu experiencia en el trabajo social?
Más que nada con los chicos en clubes con el deporte, fútbol, boxeo. Siempre me gustó el deporte, desde pibe.  Por eso empecé a trabajar la inclusión desde el deporte a partir de mi  pasión por el fútbol, el boxeo, el tenis y  poder ayudar a los demás. El deporte es un paso para que los pibes estén entretenidos, salgan de la calle y puedan formarse en un lugar con contención.  Hay muchos pibes y adultos que arrancaron con Boxeo y hoy están terminando el secundario. Fue el primer paso para su inclusión.  Hay varios que hasta el año pasado venían solo a boxeo, y ahora además los martes y viernes (días que no hay boxeo) cursan en el FINES.
¿Cuándo comenzaste a trabajar en el Movimiento Evita?
Desde que asumió Néstor, me gustó este proyecto y me identifiqué mucho con el Evita. Me sumé a su trabajo porque  es el que más me representa.  La organización trabaja en el barrio en las áreas de salud, educación, deporte y capacitación de empleo. Yo empecé organizando torneos de fútbol y boxeo, después me ofrecieron ser Secretario de Deportes del Movimiento. El trabajo es el mismo, pero ahora con reconocimiento (risas).
¿Cómo surgió el proyecto de la escuela de boxeo?
Estábamos en barrio con una compañera y nos cruzamos con “Coqui” (Boxeador reconocido en el barrio Las Flores) y le pregunté si se prendía. Yo algo también sabía y ahí le empezamos a dar. Teníamos una bolsa de boxeo y tres pares de guantes. Con eso empezamos, venían 40 pibitos, magia teníamos que hacer. Después se sumó el Sedronar con quienes trabajamos las adicciones y la inclusión desde el deporte.
¿Cuál es la importancia de la participación del Sedronar en este proyecto?
Es  muy importante porque vio lo que estamos haciendo y nos financió. Fue un reconocimiento del Estado Nacional de que estábamos haciendo las cosas bien. Así se sumaron a la actividad que veníamos haciendo y compraron materiales para los chicos colchonetas, guantes y ahora tenemos mejores condiciones, no es que estamos en el piso entrenando.  Además todos los miércoles vienen Juan Cruz y Lorena que son el equipo del Sedronar que trabajan en el territorio. Nos juntamos y los casos van cayendo y los vamos atendiendo.Nos vamos convirtiendo en un grupo de acompañamiento y ayuda. Un ejemplo de esto es Cristian (Lala), él se recuperó gracias al boxeo y la militancia y hoy es un colaborador más.

LOS PIBES FUERA DE LA CALLE
Entre hombres, mujeres y niños a la escuela de boxeo concurren alrededor de 60 personas, que funciona en la sociedad de Fomento Alborada los días lunes, miércoles y jueves desde las 18.  A partir de Junio desde las 17  además  reabren el merendero “Los pitufos” en el mismo lugar.

¿Cómo funciona el espacio de boxeo?
La idea es sacar a los pibes de la calle, formarlos, contenerlos como personas. Pero además hay algunos que se engancharon con la profesión e incluso están haciendo peleas de exhibición.  Brian Garzón y Lean Martínez pelearon en Lavallol, les fue muy bien. Ellos van a vivir del boxeo. Antes venían a darnos una mano para enseñar, pero ahora  se la pasan entrenando. Son pibes y hay que darles una mano porque tienen futuro, al igual que Rodrigo  (…)
¿Cómo se organizan con los chicos más pequeños?
Los más chiquitos, vienen al taller y también tienen el apoyo escolar de los días sábados. Pero ellos van a la escuela, todo.  Y nosotros los acompañamos con un seguimiento de las tareas y cómo están en la casa.  Hay varios chicos que para que no se queden solos dando vueltas por la calle, cuando terminan los más chicos 19.30 lo dejamos que se queden con nosotros hasta 22 y después los acompañamos a la casa.
Además este lunes arrancamos nuevamente con el merendero “Los Pitufos”. Yo lo había arrancado con mi mujer que me acompaña en todas. Antes lo tenía en mi casa y ahora lo vamos a hacer ahí en Alborada también los lunes, miércoles y jueves que son los días de boxeo. Y ahí me ayuda mi mujer y mis hijos son uno más. La familia me banca pero llega un momento en el que de tanto que estoy metido en mi trabajo, no me fijo y me dicen: Tenés que cortarte el pelo y afeitarte (risas).
¿Cómo mantienen  el Merendero?
De lo que va consiguiendo uno. Hay días que no tengo nada y consigo tres paquetes de harina y les hago pan casero.  Después la leche y la chocolatada nos ayudan del Evita y con la harina les hacemos rosquitas, pan casero.

ESTADO AUSENTE: NUNCA MAS

¿Cuentan con el apoyo del estado en los trabajos que vienen realizando?
En mi trabajo hay una fuerte presencia del Sedronar y muchas veces también recibimos la colaboración de Juventud para la organización de torneos y los potreros. Pero esto es así desde que están Néstor y Cristina. Antes no había nada.
Yo esto se lo digo a los pibes. Que aprovechen que hoy el Estado está presente y los ayuda. Yo también consumí, del 98 al 2002 y no tenía ayuda de nadie. Ni Sedronar, ni nada. No había políticas de estado en este sentido. Al contrario, estaba el puntero político del barrio que te ofrecían planes por guita, hoy eso desapareció todo.  Yo viví la época del trueque, poca plata en la calle, no había subsidios, nada. Estas son las cosas que me marcaron y que me permitieron decir nunca más, y volcarme al trabajo social para los que lo necesitan.
¿Desde el municipio saben del trabajo que viene realizando?
No, cero. El intendente (Jorge Macri) no mira para este lado. De hecho hace poco vino al barrio y pintaron, limpiaron  todo para él, pero eso no es la cara la del barrio.  Ahora, para los temas serios como iluminación y cloacas, te mandan un camión cada tanto que no te puede destapar todo el pozo, porque tiene que hacerlo en todas las casa. Entonces te lo bajan un poco para que salgas de paso, pero no lo resuelven.
¿Cómo analizas las relaciones del estado y las organizaciones sociales de los últimos 10 años?
Y cambió bastante, para bien.  Y es gracias a que el Estado está más presente. Igual creo que a nivel local el municipio podría tener más presencia en el territorio ¿no? Porque no depende todo del Estado Nacional, que el municipio cruce la panamericana y se haga presente en los barrios.

“Pitu” supo comprender la importancia de la inclusión social.A través del boxeo encontró una herramienta para acercarse a los jóvenes desde una actividad que los aleje de la calle y les dé un marco de contención.   Para el desarrollo de las actividades sociales que Pitu lleva adelante conjuntamente con el Movimiento Evita, es fundamental el acompañamiento de un Estado presente, que lucha contra las drogas y la exclusión a través del Sedronar.  Y lo más importante es que el acompañamiento del Gobierno Nacional no es exclusivamente material, se aplica desde las ideas, desde hace 12 años el Estado pone el foco en cuestiones sociales desdeñadas durante el cruel neoliberalismo de los años 90.

Entrevista de perfil. Sede “Las Hormiguitas” del plan FINES II, Vicente López. Comisión 03. Brenda Garzón, Marcela Vargas, Javier Elizaul y Yésica Valdés. 

sábado, 11 de julio de 2015

Quiero mi país, que reconoce al Otro diferente como ser humano


En el siguiente texto la estudiante  Mercedes Martínez analiza, desde la teoría de Levinas, el lugar del "Otro" en la sociedad a partir del debate entorno a la ley de matrimonio igualitario (2010). El trabajo se realizó en el marco de la materia Filosofía a cargo de la docente Laura Aquino de la sede "Junta Vecinal Manuel Belgrano"  Fines 2, de Vicente López.

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 Quiero mi país, que reconoce al Otro diferente como ser humano

En este trabajo analizaré desde la teoría ética de Emmanuel Levinas “El rostro”, las distintas posturas de los bloques políticos respecto a la votación sobre la ley de matrimonio igualitario.
Para entender la teoría de Levinas debemos conocer en primer lugar algunos sucesos importantes que marcaron la vida del autor.  Emmanuel Levinas (1905-1995) nació en Kaunas, Lituania, en el seno de una familia judía y burguesa. En 1914 se vieron obligados a emigrar a causa de la primera Guerra Mundial, instalándose en Ucrania donde vivieron la revolución bolchevique. En 1931 se nacionalizó francés, gracias a lo cual se salvó del trato que recibieron otros judíos en el campo de concentración en Hannover en el que fue recluido en 1940. Sin embargo, su familia que habitaba en Lituania no tuvo la misma suerte y fue masacrada por los nazis. A partir de estas tristes experiencias, el filósofo decide repensar la ética.
La teoría ética de Levinas rompe con el esquema Sujeto-Objeto de la filosofía occidental, considerando que la Ética es la filosofía primera ya que nos permite pensar en el otro. A este Otro no lo determino a partir del conocimiento sino que él permanece intacto en su alteridad. Levinas identifica con el Otro las figuras del huérfano, del extranjero y la viuda, con los cuales estoy obligado, debo acogerlos, el Otro me demanda, está en primer lugar, debo responder por él, responsabilizarme de sus necesidades. El reconocer al otro como ser humano, como diferente, me humaniza, me hace mejor persona. [1]
Con respecto a a la Ley de Matrimonio Igualitario en nuestro país, el espíritu de la misma hace hincapié en la dimensión igualitaria y antidiscriminatoria. La ley aprobada, Ley Nacional N° 26.618, es una modificación de algunos artículos del código civil, el cambio más importante se dio sobre el artículo 172, que definía al matrimonio entre “hombre y mujer”. A partir de esta ley se reemplazó por “contrayentes”, y se agregó: “ El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos, con independencia de que los contrayentes sean del mismo o diferente sexo”
La nueva ley fue promulgada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en un acto realizado en Casa Rosada el 15 de julio de 2010. En cuanto a la votación en diputados,  bloques como el PRO, la Coalición Cívica y el Peronismo Federal presentaron despachos de minoría. Federico Pinedo (PRO) admitió que no todos los integrantes del bloque respaldarían ese texto y se pronunció a favor de una unión civil que, dijo, otorga más libertades que las que tienen actualmente los contrayentes de un matrimonio civil. Y destacó que esa propuesta no ingresa en ese debate de fondo por la adopción "porque no queremos que se obligue a los jueces a otorgar posiciones cuando podrían considerar que no es lo más conveniente para un caso concreto". Desde el oficialismo, la diputada nacional Juliana Di Tullio (Frente para la Victoria) expresó su apoyo a habilitar el casamiento entre personas del mismo sexo por entender que el matrimonio "no puede estar restringido para una porción de la sociedad".[2] En cuanto a la votación del Senado, luego de más de 14 horas de debate, se aprobó el proyecto de ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo. La votación se definió con más holgura de lo que los discursos hacían esperar: 33 votos a favor, 27 en contra y tres abstenciones.
Desde el pensamiento levinasiano podemos decir que la ética al pensar en el Otro y ponerlo en primer lugar siempre, nos lleva a sostener la Justicia como institución, para responsabilizarnos por el prójimo. Por ello es imprescindible la presencia de un Estado democrático, ya que en un Estado fiel a la justicia existe la preocupación constante a revisar la ley, responsabilizando así a los ciudadanos a analizar la dureza de las mismas.
Introduciendo términos como prójimo, protección, solidaridad, igualdad, respeto al diferente, solidaridad, no matarás. Poniendo oído a las necesidades del otro sin que importe su condición social, sexualidad, edad; dándole voz al vulnerable, que por su situación enmudece.
Deberíamos dejar el ego de lado y ver más allá de nosotros mismos, aceptar que somos tal, que a mi lado se encuentra el otro, gracias al cual yo soy quien soy.  





[1]Levinas, Emmanuel (1991). Ética e infinito. A. Machado Libros
[2]Página 12, miércoles 15 de mayo de 2010

jueves, 9 de julio de 2015

El neoliberalismo pensado desde mi adolescencia

En el siguiente trabajo, realizado en la materia “Estado y nuevos movimientos sociales” (FINES II)  a cargo la docente Cintia Ceruzzi, la estudiante  Jorgelina Longhi  reflexiona sobre el neoliberalismo desde su propia experiencia de vida.   
Escuela N° 7,  Vicente López.
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El Neoliberalismo pensado desde mi adolescencia
Eran días del 1 a 1, mi mamá me daba un peso para el recreo y yo decidía si compraba una Coca Cola o un “sambuche”! y otro peso para viajar obvio. A papá casi no lo veía, era chofer de remis 16 horas. El remis estaba de moda.
                En esa época la secundaria se cursaba desde los 13 a los 17. Eran 5 años en total. Una escuela muy grande y del estado obvio, tres pisos, éramos muchos!  Muchos de mis compañeros venían de barrios muy carenciados y sus papas ni si quiera les exigían que fuera a estudiar. Gracias que el preceptor sabía tu nombre. Si no entrabas a la clase nadie se enteraba. Yo llegaba con mi vincha blanca y mi guardapolvo tableado con cinturón. Estaba para la foto y me encontré con la vida misma. Afuera de la escuela el contraste de la bandita de hijos de la vagancia, que cada tanto el patrullero levantaba porque el director que se llamado Sckiner los llamaba para resolver el asunto de la basura social que se le acumulaba en la puerta.
                Así transcurrió el primer año. Pasando por alguna que otra pelea a la salida y haciéndome respetar, me eligieron de delegada de mi curso, más luego secretaria del centro de estudiantes. La política escolar comenzaba a tomar fuerza en mí y claro si cada día que pasaba gracias al gobierno, nos desaparecían materias y horas cátedra.
                En la Plaza Congreso se hacía notar una enorme carpa blanca. En el cole organizábamos sentadas en el enorme patio que teníamos y los maestros nos miraban desde el balcón, una lágrima rodaba en alguna de sus caras. Estábamos defendiendo nuestra educación.  La de todos en realidad. La tuya, la mía, la de sus hijos y su trabajo. De vez en cuando nos sumábamos a las marchas y caminábamos encolumnados y flameaba el espíritu de militancia que obviamente intentaban aplacar.
                Eran épocas de marketing; de importación; de estudiar administración de empresas como lo estaba haciendo yo. Pero en el ambiente se respiraba desocupación, cierre de fabricas, privatización de nuestras empresas nacionales dejando a miles de familias en la calle. Se estaba gestando una nueva suerte de revolución del pueblo.
   Mientras tanto los profes en la escuela, cada día más desanimados enseñaban por inercia, contagiada de esta falta de entusiasmo y por haber empezado a trabajar con sólo 16 años. Fué que dejé mi último año de escuela secundaria pendiente, para pasar a ganar 10 dólares la hora trabajando en promociones, Sin tener el secundario completo, injusticias del modelo económico, belleza reemplaza conocimiento.

                Ya en otras épocas 20 años más tarde, siendo madre de dos hermosas hijas y creyendo que lo mejor que le puedo dar a mi familia y a mi sociedad es ser una ciudadana feliz, decidí retomar mi sueño quebrantado. Me acerqué tímidamente por una publicación en Facebook, que pude ver del Fines en la oficina de empleo de Vicente López. Aire de ayuda. Entregué mis papeles y enseguida me llamaron.  Comisión 30 me dijeron, escuela 7. Y allá fui, me encontré con la educación que siempre me hubiera gustado tener. De la cual me siento parte. Escucho, debato aprendo y enseño también.
                Compartimos gratas tardes, con mis profesores y compañeros, siento que al fin encontré mi camino. Porque cuando veo que mi Estado se agranda, mi pecho se infla de orgullo.      Dadas, vividas y dolidas las consecuencias que nos dejó el neoliberalismo, que poco tenía de grandeza y mucho de mentira, hipocresía y miseria, habiendo visto al pueblo nuevamente alzado y unido con un fin común, habiendo sentido en la propia piel el vaciamiento cultural y monetario.

                Pienso que estamos en condiciones de dedicarle a este modelo de país una frase que atribuimos a otro doloroso momento, señoras y señores, niñas y niños de nuestra querida Nación,  Neoliberalismo en Argentina: "Nunca más".

miércoles, 8 de julio de 2015

Globalización


"Globalización" es un cuento escrito por los estudiantes de FINES II  Marcelo Baldassarre y  Silvia Hernández Lapaz en el marco de la materia Historia a cargo de la docente Jana Oprandi.
Comisión 22 de Munro, Vicente López.
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Globalización

Ramón empujó la puerta destartalada; agachándose un poco cruzó el umbral. La luz de vela teñía amarillenta la casilla; el viento se colaba por las hendijas; la llama flameaba amenazando apagarse.

Pasó por un costado de la mesa, se sentó sobre un cajón y se puso a contemplar. Era Miguel a quien contemplaba, su hijito de 7 años, que estaba profundamente dormido sobre el desvencijado catre. Su carita sucia le transmitía una paz angelical. Era el mejor momento del día. Pensaba cuando lo había dejado solo por la madrugada para ir a trabajar.
Su madre ya no estaba para cuidarlo, pues había muerto de tuberculosis un año atrás.
Trabaja, trabajar, Ja! ¿Si a las changas que hace así se les puede llamar? El último trabajo efectivo lo había tenido hace 6 años atrás. Ya no es como antes. Ahora nunca se sabe la próxima semana que va a pasar.

Se puso de pie, caminó hasta la garrafa, giró la llave y encendió la hornalla; como tenía poco gas la sacudió y aumentó la flama; levantó el bidón de agua, llenó un ahumado jarro y lo puso a calentar. Giro hacía la mesa , metió la mano en el bolsillo interno de su campera y sacó una hogaza de pan. Casi como un rito litúrgico la colocó sobre una servilleta y con ambas manos la dividió. El agua comenzaba a burbujear cuando le echó un poco de sal. Se acercó a Miguel y acariciándole la cabeza se puso a llorar.


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Silvia Cecilia Hernández Lapaz tiene 50 años y está casada con  Marcelo Baldassarre con quien tiene cuatro hijos: Maite, Belén, Eduardo y Romano.

"Estudio el FINES porque en principio siempre me quedó una asignatura pendiente en la vida, mis hijos ya son grandes y no son tan dependientes de mí. Aunque en verdad eso no era un impedimento. Mi impedimento era más mental que por problemas de otra índole. 
Comencé desde el primer año a pesar de tener años realizados en mi secundaria sin adeudar materia. Pero hacia ya muchos años que no concurría a una escuela secundaria excepto por mis hijos  y estaba casi con una sensación de pánico por el inicio de este nuevo objetivo que me plantee. Mi familia se mostró muy feliz y me apoyan. A la primera semana de comenzar sinceramente estuve por abandonar. Pude ver las carencias que tenían mis compañeros más jóvenes, niños para mí y ahí encontré el sentido de porque estaba en ese lugar. Fui gracias a Dios un puntal para muchos de ellos que hoy no estarían y siguen y han avanzado notablemente. Este plan incluye a personas que como yo tienen militancia y voluntad de buscar el bien pero no es realmente para cualquiera."